El presidente Luis Abinader hizo un llamado enfático a los dirigentes del Partido Revolucionario Moderno (PRM) para que busquen soluciones a sus diferencias internas y así preservar la unidad de la organización. Durante un encuentro celebrado recientemente, el mandatario subrayó la importancia de mantener la cohesión dentro del partido, enfatizando que los conflictos deben resolverse en un entorno de diálogo y respeto mutuo. Esta exhortación llega en un momento en que el PRM enfrenta desafíos internos que podrían afectar su estabilidad y rendimiento electoral.

Abinader, quien ha liderado el país desde el año 2020, recordó a los miembros del PRM que el verdadero adversario político no se encuentra dentro de sus filas, sino en la oposición. En este sentido, instó a los dirigentes a concentrar sus esfuerzos en fortalecer la estructura del partido y a trabajar en conjunto para enfrentar las críticas y los desafíos que se presentan en el panorama político actual. Su mensaje resaltó la necesidad de unidad para garantizar el éxito de la gestión gubernamental y reafirmar la confianza de la ciudadanía.

Además, el presidente Abinader enfatizó que la gestión pública debe ser el principal enfoque del partido, sugiriendo que las disputas internas pueden desviar la atención de los problemas que realmente importan a la población. En su intervención, instó a los líderes a priorizar el bienestar del país sobre intereses individuales o de grupo, recordando que el PRM llegó al poder con la promesa de implementar cambios significativos en la administración pública y mejorar la calidad de vida de los dominicanos.

La convocatoria de Abinader resuena en un contexto en el que el PRM se prepara para enfrentar futuros retos electorales, incluida la elección presidencial de 2024. A medida que los partidos políticos comienzan a definir sus estrategias y candidatos, la capacidad del PRM para mantener la unidad interna se vuelve crucial para su éxito. La reflexión sobre la cohesión partidaria y la resolución de conflictos se presenta como un imperativo para aquellos que buscan consolidar su influencia y garantizar la continuidad de su agenda política en el país.