Actualmente, el proyecto de ley se someterá a una segunda discusión antes de ser enviado al Senado, donde se espera que continúen las deliberaciones sobre su contenido y alcance. La expectativa es que, tras su aprobación final, estas modificaciones al Código Penal contribuyan a un marco legal más robusto que favorezca la justicia y la transparencia en el país. Sin embargo, el desafío radica en asegurar que estas reformas se implementen de manera efectiva y que se mantenga un equilibrio entre la protección de los derechos individuales y la lucha contra la corrupción.