La precariedad con la que opera el Cuerpo de Bomberos de Mao quedó nuevamente al descubierto tras un reciente incendio estructural registrado en el sector Copeyito, el cual dejó como saldo un bombero herido durante las labores de sofocación. Este trágico incidente encendió las alarmas sobre los riesgos extremos que enfrenta el personal operativo en cada llamado de emergencia, evidenciando la falta de equipos de protección adecuados y herramientas modernas para salvaguardar tanto la integridad de la ciudadanía como la de los propios socorristas en la provincia Valverde.

Ante esta situación límite, el mayor Freddy Alberto Núñez Matías lanzó un llamado de auxilio urgente dirigido a las autoridades gubernamentales, al sector empresarial y a toda la sociedad civil para fortalecer las capacidades operativas de la institución. Las carencias históricas en el presupuesto y la escasez de recursos logísticos limitan de manera drástica la capacidad de respuesta ante siniestros de gran magnitud, dejando a la población en una situación de vulnerabilidad frente a desastres y emergencias cotidianas que requieren una intervención rápida y profesional.

El impacto de este suceso ha generado honda preocupación entre los habitantes de la demarcación y diversas organizaciones comunitarias, quienes han manifestado a través de distintos espacios su solidaridad con el efectivo lesionado y su respaldo a las demandas del mando bomberil. Diversos sectores de la opinión pública coinciden en que la labor de los bomberos es un pilar fundamental para la seguridad ciudadana, por lo que resulta imperativo que el Gobierno central y las administraciones locales prioricen el fortalecimiento financiero de estos cuerpos de socorro en todo el territorio nacional.

Se espera que en los próximos días se sostengan encuentros entre representantes del cabildo local y la plana mayor de los bomberos para evaluar posibles soluciones presupuestarias a corto plazo que permitan adquirir indumentaria y herramientas de última generación. Mientras tanto, la institución continúa prestando servicios bajo condiciones adversas, reiterando que la inversión en la gestión de riesgos no es un gasto superfluo, sino una garantía indispensable para la protección de la vida y los bienes de todos los dominicanos.