Especialista advierte sobre el peligro de las pantallas en la infancia y su impacto neurológico
La psicóloga e investigadora María Estela Camacho ha encendido las alarmas en el ámbito de la salud infantil tras advertir sobre los graves peligros asociados al uso desmedido de dispositivos electrónicos en los primeros años de vida. Durante sus declaraciones recientes, la especialista señaló que la exposición constante a teléfonos y tabletas altera de forma alarmante el crecimiento neurológico y la interacción social de los menores, un fenómeno que ha mostrado un repunte preocupante en la actualidad y que requiere de la atención inmediata de los padres y tutores.
Esta problemática sitúa en el centro del debate la necesidad de regular el tiempo que los niños pequeños pasan frente a los monitores, un hábito que se ha normalizado en los hogares modernos como método de entretenimiento o pacificación. Especialistas en el área de la salud mental y la conducta infantil han documentado cómo la sobreexposición digital interfiere con la capacidad de concentración, el desarrollo del lenguaje y la maduración de las áreas cerebrales encargadas del control de impulsos y la empatía social durante las etapas más críticas del crecimiento humano.
Las reacciones ante estas advertencias no se han hecho esperar en el sector educativo y en las plataformas de opinión pública, donde diversos colectivos de padres y profesionales de la salud debaten sobre los límites necesarios frente a la tecnología. Diversos sectores de la sociedad civil coinciden en que la falta de supervisión y el uso temprano de pantallas generan una dependencia digital compleja de revertir, lo que incrementa la urgencia de establecer normas claras en el entorno familiar para salvaguardar el bienestar integral de las nuevas generaciones.
Como conclusión, los expertos en desarrollo infantil recomiendan restringir drásticamente el uso de monitores y fomentar actividades al aire libre, la lectura y el juego tradicional para proteger la estabilidad cognitiva durante la etapa de crecimiento. Se espera que en el corto plazo las autoridades sanitarias y las instituciones educativas impulsen campañas informativas más agresivas para concientizar a la población sobre los riesgos reales de la era digital en los infantes.