República Dominicana cuenta con una oportunidad histórica para impulsar su productividad con la Meta RD 2036
La República Dominicana se encuentra ante un escenario estratégico idóneo para concretar una transformación estructural sin precedentes en su historia económica reciente. El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), Celso Juan Marranzini, aseguró que la nación posee todas las condiciones objetivas requeridas para dar un salto cualitativo en su productividad global. A través de la propuesta denominada Meta RD 2036, el sector empresarial busca afianzar una hoja de ruta compartida que permita maximizar el potencial de desarrollo socioeconómico del país caribeño.
La iniciativa Meta RD 2036 surge como un esfuerzo articulado desde la cúpula empresarial para consensuar prioridades con las autoridades gubernamentales y proyectar metas de desarrollo a largo plazo. De acuerdo con Marranzini, el entorno caracterizado por la estabilidad institucional y un panorama macroeconómico positivo otorga el ambiente ideal para ejecutar las grandes reformas requeridas. Este plan estratégico plantea coordinar políticas públicas y privadas con la visión de duplicar el tamaño de la economía y acelerar la creación de valor agregado en el sector productivo hacia el año 2036.
El posicionamiento presentado por el titular del CONEP ha generado reacciones favorables entre analistas económicos y líderes de la iniciativa privada, quienes coinciden en la pertinencia de profundizar el diálogo nacional. Diversos gremios y actores del ámbito económico señalan que la clave radica en consolidar alianzas público-privadas sólidas que aborden temas cruciales como la capacitación laboral, la innovación tecnológica y la infraestructura. Asimismo, la propuesta resalta la urgencia de convertir el crecimiento del producto interno en empleos formales de mayor calidad y en bienestar para toda la población.
De cara a los próximos años, la consecución de las metas proyectadas requerirá una ejecución rigurosa y un monitoreo sistemático de los avances normativos e de inversión. Las proyecciones del sector privado apuntan a mantener el ritmo de transformaciones para garantizar que la República Dominicana afiance su competitividad en la región. Con esta visión prospectiva hacia el horizonte de 2036, el liderazgo empresarial reiteró su compromiso de colaborar de manera continua con el Estado para consolidar un modelo de desarrollo sostenible y de progreso integral.