El diputado del Partido Revolucionario Moderno, Aníbal Díaz, confirmó formalmente durante su participación en un espacio radial especializado que el ministro de Turismo, David Collado, respalda de manera decidida la propuesta para que Juan Garrigó Mejía ocupe la secretaría general de la organización política. Este importante respaldo político fue detallado por el legislador, quien destacó que la decisión fortalece de manera significativa los aprestos internos dentro de la estructura partidaria de cara a los próximos procesos de renovación institucional que experimentará el partido oficialista en el corto plazo.

Esta nominación representa un movimiento estratégico de gran peso dentro de la dirigencia del partido gobernante, consolidando nuevas alianzas entre figuras de liderazgo predominante en el espectro político nacional actual. La trayectoria de los actores involucrados en este acuerdo refleja la intención de cohesionar a los principales bloques de poder interno, asegurando una transición ordenada y unificada en la cúpula de la organización fundada bajo los ideales democráticos que promueve el liderazgo institucional contemporáneo en la República Dominicana.

El anuncio ha generado diversas reacciones y comentarios entre la militancia y analistas del acontecer político nacional, quienes observan en este respaldo un punto de inflexión para la reestructuración de los liderazgos emergentes. La figura de Juan Garrigó Mejía, al contar con el aval de una de las figuras con mayor popularidad y peso electoral como lo es David Collado, adquiere un impulso determinante frente a otros posibles contendientes que aspiren a ocupar posiciones de alta jerarquía dentro del comité ejecutivo y la estructura organizativa de la entidad política.

Para el cierre de este proceso de reorganización interna, se espera que las discusiones y los consensos continúen desarrollándose en el seno de la organización oficialista durante las próximas semanas. Las proyecciones apuntan a que este tipo de acuerdos estratégicos definirán el mapa de poder institucional, marcando el rumbo político que adoptará el partido de cara a los retos electorales y de gestión gubernamental que se vislumbran en el horizonte democrático del país.