Residentes, agricultores y comerciantes del sector Los Aguacates, ubicado en la zona de La Cuaba, cumplieron este 8 de agosto un total de cien jornadas consecutivas de movilizaciones pacíficas para impedir la construcción de un relleno sanitario. Esta firme postura ciudadana busca frenar de forma definitiva un proyecto impulsado por la empresa privada y diversas entidades gubernamentales en una demarcación caracterizada por su alta sensibilidad ecológica y su importancia estratégica para el suministro de agua potable.

El movimiento social advierte que la región posee una profunda vocación ecoturística e hidrológica que se vería gravemente afectada y destruida por el tránsito masivo de camiones de basura y la inevitable contaminación de los afluentes locales. Ante la falta de respuestas satisfactorias y oportunas por parte de las autoridades competentes, los manifestantes han mantenido campamentos y vigilias permanentes como método de presión para salvaguardar los recursos naturales de la demarcación.

La prolongada protesta ha generado un amplio debate a nivel nacional sobre la planificación territorial y el respeto a las normas ambientales, atrayendo la atención de organizaciones ecologistas y defensores de los derechos ciudadanos. Diversos sectores de la sociedad civil han expresado su solidaridad con los habitantes de La Cuaba, señalando que la imposición de este tipo de infraestructuras sin el debido consenso social vulnera el bienestar de las comunidades y pone en peligro el equilibrio ecológico de las cuencas hidrográficas.

Para los próximos días, los organizadores del movimiento han anunciado que preparan nuevas y más drásticas acciones de protesta que incluirán marchas hacia vías principales del país para exigir una intervención directa del gobierno central. La comunidad se mantiene firme en su propósito de continuar la resistencia hasta lograr la anulación definitiva del proyecto, consolidando un precedente histórico de lucha comunitaria en defensa del medio ambiente dominicano.