Fuertes tensiones políticas sacuden al partido oficialista en la República Dominicana, luego de que el reconocido comunicador Pedro Jiménez denunciara que diversos sectores internos del Partido Revolucionario Moderno están ejerciendo una intensa presión sobre el presidente Luis Abinader. El objetivo principal de estas exigencias de la cúpula partidaria es lograr la destitución inmediata de Josefa Castillo de la dirección ejecutiva del Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia, generando un escenario de alta incertidumbre en la administración pública.

De acuerdo con las declaraciones brindadas por Pedro Jiménez, las exigencias dentro de la organización política obedecen a tensiones internas y a la presunta falta de respaldo de la funcionaria a determinadas candidaturas. Según la denuncia expuesta en el debate público, Josefa Castillo no habría apoyado las aspiraciones de ciertos grupos clave dentro del partido oficialista, lo que desató un profundo malestar entre influyentes dirigentes de la agrupación política que ahora exigen su relevo del cargo gubernamental.

Este escenario coloca en una posición delicada la estabilidad institucional del órgano gubernamental y refleja las fracturas latentes dentro de la gestión estatal actual. Diversas figuras del ámbito político han comenzado a emitir opiniones divididas respecto a la permanencia de los funcionarios en sus puestos, mientras la opinión pública sigue de cerca las repercusiones que estas disputas internas podrían generar en la cohesión del Gobierno dominicano y en su futura estrategia electoral.

Hasta el momento, ni el Poder Ejecutivo ni la propia dirección del Inaipi han emitido una comunicación oficial respondiendo a las demandas de destitución planteadas por estos sectores. Se espera que en los próximos días el mandatario tome decisiones orientadas a calmar las aguas dentro de las filas del partido de gobierno, determinando si la funcionaria continuará al frente de la institución pública o si se producirá un reacomodo en el gabinete.