Ministerio de Educación condiciona el pago de intereses a contratistas al aval de la Contraloría General
El Ministerio de Educación de la República Dominicana está a la espera de un pronunciamiento oficial por parte de la Contraloría General de la República para poder gestionar el saldo de los intereses bancarios que se encuentran adeudados a los constructores de centros educativos. Esta situación mantiene en expectativa al sector de la construcción escolar, ya que la viabilidad de estos desembolsos acumulados depende directamente de los estrictos controles institucionales dictaminados por el órgano fiscalizador de la nación, un paso administrativo ineludible para garantizar la transparencia en el manejo de los fondos públicos.
La problemática responde a los altos costos financieros que han tenido que asumir los suplidores del sector educativo durante el desarrollo y la culminación de diversas obras de infraestructura en el territorio nacional. Ante esta realidad, el vocero de los contratistas, Cecilio Comprés, ha encabezado un firme llamado a las autoridades competentes para resolver esta larga espera financiera que afecta de manera directa la estabilidad económica de las empresas encargadas de levantar las edificaciones escolares en distintas provincias del país.
La falta de una liquidación oportuna ha generado diversas reacciones y preocupaciones en el ámbito económico y social, donde distintos sectores productivos y gremiales han manifestado su apoyo a los reclamos de los ingenieros y constructores. Diversos analistas económicos han señalado que la paralización o retraso en el flujo de capital hacia estas empresas contratistas repercute negativamente en la cadena de pagos y en la generación de empleos locales, debilitando un sector clave para el desarrollo de la infraestructura pública nacional.
Se espera que en los próximos días las autoridades del MINERD y los representantes de la Contraloría General agilicen las mesas de trabajo técnicas para definir los mecanismos legales y financieros que permitan destrabar los pagos pendientes. La resolución definitiva de este conflicto financiero no solo aliviará la carga de los contratistas escolares, sino que también sentará un precedente sobre la importancia de optimizar los procesos burocráticos entre las diferentes instituciones del Estado en beneficio de la economía nacional.