Durante un reciente acto oficial, el presidente Luis Abinader afirmo de manera tajante que la administración actual tiene la obligación ineludible de blindar la economía nacional frente a cualquier eventualidad climática o internacional. El mandatario destacó la importancia vital de proteger los logros alcanzados por el país en materia de crecimiento y estabilidad financiera, asegurando que las bases estructurales del Estado se encuentran preparadas para resistir choques externos adversos.

El jefe de Estado indico que ninguna crisis global ni fenómeno climatológico debe frenar el desarrollo sostenido de la República Dominicana, especialmente en áreas tan sensibles como la seguridad alimentaria. Esta postura gubernamental se alinea con la estrategia de diversificación productiva y el fortalecimiento de las reservas nacionales impulsadas por el Banco Central y el gabinete económico en los últimos años.

Las declaraciones del mandatario generaron diversas reacciones en el sector empresarial y político, donde analistas económicos y representantes de distintos gremios valoraron positivamente la necesidad de anticiparse a los mercados globales más volátiles. Diversos sectores coincidieron en que la prevención frente a desastres naturales y la volatilidad de los precios internacionales son pilares fundamentales para mantener la confianza de los inversionistas extranjeros.

Para el cierre de este ciclo de planificación estratégica, el Gobierno reiteró su compromiso inquebrantable de mantener los subsidios sociales esenciales y la ejecución de la obra pública sin descuidar la disciplina fiscal. Se espera que en las próximas semanas las instituciones competentes presenten nuevos protocolos de gestión de riesgos para mitigar el impacto del cambio climático en la producción agrícola nacional.