Senadores amparan en excusas más de cien ausencias durante 26 sesiones ordinarias
Un informe detallado sobre el desempeño legislativo en el Senado de la República reveló que los legisladores ampararon un total de 103 inasistencias mediante excusas formalmente escritas a lo largo de 26 sesiones ordinarias. Ninguna de estas ausencias fue catalogada como injustificada, un mecanismo que permitió a los parlamentarios evadir cualquier tipo de sanción disciplinaria o descuento salarial. Esta situación evidencia una seria falencia en los controles internos del hemiciclo y en los mecanismos institucionales orientados a garantizar la presencia regular de los representantes provinciales en los debates normativos.
El reporte coloca al senador Félix Bautista a la cabeza de las faltas registradas, habiendo tramitado un total de 11 excusas durante el período analizado. Le siguen de cerca el legislador Héctor Acosta, con 10 ausencias justificadas, y la senadora Ginette Bournigal, quien acumuló 8 faltas. Pese a que el reglamento senatorial estipula de forma explícita que la Comisión Permanente de Ética debe fiscalizar e investigar las inasistencias reiteradas de los congresistas, el órgano no celebró ni una sola reunión de seguimiento en dicho lapso. En contraposición a esta dinámica, tan solo siete legisladores mantuvieron una asistencia perfecta mientras la totalidad del hemiciclo continuó percibiendo sus sueldos y viáticos reglamentarios.
Las revelaciones han desatado duras críticas por parte de diversos sectores de la sociedad civil y observadores políticos, quienes denuncian la falta de transparencia y rigor en la labor del Congreso Nacional. Diversas voces en plataformas digitales y medios de comunicación han cuestionado la permisividad del sistema institucional para validar justificaciones de forma automática sin verificar su veracidad o gravedad. La ciudadanía ha manifestado su descontento ante lo que percibe como un privilegio injustificado frente a las exigencias laborales que afrontan los trabajadores dominicanos en el sector público y privado.
Ante este escenario, la demanda popular por reformas profundas en el régimen disciplinario de las cámaras legislativas continúa en aumento. Diversas organizaciones orientadas a la fiscalización del Estado instan al Congreso Nacional a reactivar de inmediato la labor investigativa de la Comisión Permanente de Ética y a establecer criterios más estrictos para la aprobación de licencias. Se espera que en el próximo período legislativo se abra un debate institucional sobre la fiscalización del trabajo parlamentario y la posible modificación de los reglamentos que rigen la asistencia de los representantes electos.