Diversos sectores profesionales han solicitado formalmente al presidente Luis Abinader que encabece un plan nacional de inspección de edificios en la República Dominicana. La iniciativa surge como una medida de prevención indispensable para salvaguardar la vida de los ciudadanos ante la eventual ocurrencia de un terremoto de gran magnitud en el territorio nacional.

La propuesta cobra relevancia debido a la alta vulnerabilidad sísmica que presentan numerosas infraestructuras urbanas construidas en décadas anteriores bajo normativas menos rigurosas. Ingenieros y especialistas en gestión de riesgos han insistido en la necesidad de auditar hospitales, escuelas, torres residenciales y edificios públicos para determinar su nivel de resistencia estructural.

Ante esta solicitud, diversos sectores de la sociedad han manifestado su apoyo a través de debates públicos, exigiendo a las autoridades gubernamentales que prioricen la seguridad estructural como una política de Estado. La ciudadanía y los gremios profesionales coinciden en que la anticipación es la única herramienta eficaz para evitar daños catastróficos similares a los vividos en otras naciones de la región.

Se espera que en los próximos días el Gobierno central evalúe la viabilidad de implementar esta auditoría técnica en coordinación con los ayuntamientos y las instituciones encargadas de la protección civil. Con esta medida, el poder ejecutivo tendría la oportunidad histórica de institucionalizar protocolos permanentes de supervisión y mantenimiento preventivo en todo el país.