El féretro del rey Harald V de Noruega llegó este lunes a la capilla del Palacio Real de Oslo tras una solemne procesión encabezada por su hijo y nuevo monarca, Haakon VIII, junto a otros miembros de la familia real [F1, F2]. El ataúd, cubierto con la bandera de la familia real noruega, fue trasladado desde el Salón Rojo atravesando diversas estancias del recinto en una ceremonia transmitida por televisión que recordó el protocolo aplicado en 1991 tras el fallecimiento del rey Olav V [F1, F2, F3]. Detrás del féretro caminaron la reina Mette-Marit y la reina Sonia, viuda de Harald V y madre del actual soberano, mientras que las insignias reales como la corona y la espada avanzaron al frente del cortejo [F1, F2, F3].

El traslado contó con la participación de varios familiares cercanos, incluyendo a la princesa heredera Ingrid Alexandra, al príncipe Sverre Magnus y a Marius Borg Høiby, hijo de la reina Mette-Marit [F1, F2, F3]. La presencia de Høiby generó debate público debido a su situación judicial en primera instancia, tras haber sido condenado en junio a cuatro años de prisión por delitos que incluyen dos casos de violación y maltrato a una expareja, además de antecedentes policiales por posesión de drogas y lesiones, aunque las autoridades confirmaron que recibió un permiso especial para participar en los actos de despedida [F1, F2, F3, F4]. Por su parte, la reina Mette-Marit reapareció en los actos oficiales después de haber sido sometida recientemente a una operación de trasplante de pulmón que había limitado su agenda institucional [F2, F4].

La muerte de Harald V, ocurrida el viernes a los 89 años tras más de tres décadas en el trono como el monarca reinante más longevo de Europa, ha generado numerosas muestras de pesar y respeto tanto en Noruega como a nivel internacional [F1, F2]. Cerca de las instalaciones del Palacio Real se ha acumulado espontáneamente una gran alfombra de flores, coronas y banderas nacionales colocadas por los ciudadanos desde los días previos al deceso, evidenciando el impacto del fallecimiento en la población noruega, que durante el fin de semana también participó masivamente en servicios religiosos en distintas iglesias del país [F1, F2].

Tras la entrega del féretro al personal de la residencia oficial en el Gran Salón, las instalaciones del Palacio Real abrirán sus puertas este martes para que los ciudadanos puedan rendir homenaje y despedirse del monarca en una capilla ardiente, luego de una ceremonia privada reservada para la familia real [F1, F2]. Los actos oficiales continuarán el miércoles 9 de septiembre con la celebración del funeral en la catedral de Oslo, el cual será oficiado por el obispo presidente de la Iglesia de Noruega, Olav Fykse Tveit [F1, F2]. Posteriormente, los restos mortales del rey Harald V serán trasladados de manera definitiva a la fortaleza de Akershus para recibir sepultura [F1, F2].