El director del Centro de Operaciones de Emergencias, coronel Erdwin Robert Olivares Luciano, hizo un llamado formal a la ciudadanía para que respete de forma estricta los niveles de alerta emitidos por las instituciones y permanezca atenta a los reportes oficiales sobre la continuidad de las lluvias que impactan el territorio nacional. Durante su intervención en un programa de televisión, el funcionario advirtió que la prevención es un compromiso colectivo, por lo que insistió en que las personas deben evitar cruzar ríos, arroyos, cañadas o avenidas que presenten niveles peligrosos de crecida. Asimismo, recalcó que los organismos del sistema de emergencias mantienen sus protocolos activos para asegurar que los avisos lleguen a tiempo, pero recordó que la colaboración ciudadana resulta indispensable para evitar tragedias.

En cuanto al origen de la situación climática, las instituciones explicaron que las precipitaciones recientes y las condiciones de inestabilidad atmosférica son provocadas por una vaguada combinada con los remanentes de una activa onda tropical y de la tormenta tropical Dolly. Las proyecciones del Instituto Dominicano de Meteorología indican que las lluvias persistirán durante las próximas 24 horas, abarcando nuevos periodos de precipitaciones tanto en la tarde como en la noche. Ante este escenario, la predictora oficial Damaris Mercedes detalló que el fenómeno mantendrá su mayor incidencia sobre la cordillera Central, las provincias de Monseñor Nouel y La Vega, así como en la zona fronteriza que comprende a San Juan, Elías Piña y Dajabón.

El impacto de las precipitaciones ya se ha manifestado de manera notable en zonas urbanas, particularmente en Santo Domingo, donde las lluvias registradas entre la tarde y la noche de un lunes anterior ocasionaron inundaciones severas que obstaculizaron el tránsito vehicular. Varios automóviles y vehículos deportivos utilitarios quedaron varados en importantes arterias viales como las avenidas Churchill, Sarasota, Luperón, Malecón, Independencia, Kennedy, Defilló y San Martín debido a la acumulación de grandes charcos que obligaron a los conductores a reducir la velocidad, buscar rutas alternas o requerir ayuda para empujar sus unidades varadas. La acumulación de agua estimada por los organismos de emergencia se calculó entre 50 y 100 milímetros, con la posibilidad de registrar cifras superiores en puntos aislados.

Debido a la persistencia de estos efectos adversos y al monitoreo continuo de la humedad atmosférica, el Centro de Operaciones de Emergencias modificó los niveles de advertencia para distintas demarcaciones del país. La provincia Peravia fue elevada a alerta amarilla, sumándose al Gran Santo Domingo, Monte Plata y San Cristóbal, mientras que la cifra de provincias bajo alerta verde aumentó a 16, incluyendo a El Seibo, Hato Mayor, La Altagracia, La Romana, María Trinidad Sánchez, Dajabón, Montecristi, Samaná, San José de Ocoa, San Pedro de Macorís, Sánchez Ramírez, Espaillat, Puerto Plata, Santiago Rodríguez, Valverde y Azua.

Finalmente, las autoridades reiteraron una serie de directrices de prevención dirigidas a la ciudadanía, exhortando a no confiarse ante posibles mejorías temporales del clima, evitar permanecer bajo árboles o estructuras inestables, identificar rutas de evacuación y preparar una mochila de emergencia con suministros para 72 horas. Las agencias de socorro continuarán evaluando la evolución del tiempo y la trayectoria de los remanentes atmosféricos para actualizar los avisos conforme se desarrollen las condiciones meteorológicas en las siguientes horas.