El presidente de la República, Luis Abinader, asumió formalmente este domingo la presidencia del Partido Revolucionario Moderno para el periodo 2026-2030, durante un acto celebrado en el Club Polideportivo San Carlos. En la ceremonia, que marcó el cierre de la XXIV Convención Nacional Ordinaria de la organización, también fueron juramentados Juan Garrigó Mejía como secretario general, Deligne Ascención Burgos como primer vicepresidente nacional y Gloria Reyes como secretaria nacional de organización, entre otros dirigentes que integran la nueva estructura directiva.

Durante su discurso de toma de posesión, el mandatario hizo un llamado a la militancia para no olvidar los orígenes y los valores que dieron paso a la creación del partido, advirtiendo que las organizaciones que se enamoran excesivamente del poder terminan olvidando el propósito para el cual fueron elegidas. Abinader enfatizó que el PRM debe mantenerse por encima de las aspiraciones particulares y las diferencias internas, subrayando que su gestión al frente de la entidad buscará fortalecer y consolidar los principios de democracia, honestidad y servicio público que motivaron su fundación frente a formas de hacer política que se alejaron del interés colectivo.

La asunción de Abinader representa un cambio en la tradición política dominicana al concentrar en una misma figura el liderazgo gubernamental y la máxima representación del partido oficialista. Este movimiento estratégico ocurre en un momento en que la organización se prepara para los retos electorales de 2028, año en el que el partido deberá seleccionar un nuevo candidato presidencial, dado que el actual mandatario no puede optar por un tercer periodo consecutivo. La nueva dirección tiene la responsabilidad de gestionar la cohesión interna ante las aspiraciones de diversos dirigentes, entre los que se han mencionado figuras como David Collado, Carolina Mejía, Raquel Peña, Wellington Arnaud, Guido Gómez Mazara y Francisco Peña Guaba.

En su balance de gestión, el presidente reconoció avances significativos en el fortalecimiento institucional, la independencia del Ministerio Público y la reducción de la pobreza, aunque admitió que persisten desafíos pendientes en áreas como el costo de la vida y la seguridad ciudadana. El dirigente Deligne Ascención, al dar la bienvenida, destacó la necesidad de mantener una organización cercana a la población y comunicativa sobre las ejecutorias del Gobierno, mientras se trabaja en la validación de los organismos partidarios que aún tienen procesos pendientes de completar.

La nueva etapa del PRM estará marcada por la reorganización de sus estructuras y la preparación de su estrategia electoral, bajo la premisa de que la confianza ciudadana se construye a través de la conducta y los resultados. El acto de juramentación, dedicado a la memoria de Orlando Jorge Mera, formaliza el inicio de un ciclo político donde la unidad interna y el compromiso con el servicio público serán los ejes centrales para enfrentar los próximos desafíos electorales del país.