La selección española de baloncesto femenino ha logrado clasificarse para las semifinales del Mundial que se celebra en Alemania, tras imponerse con un marcador de 89-66 ante Australia en la fase de cuartos de final. El equipo español, liderado en anotación por Megan Gustafson con 16 puntos e Iyana Martín con 14, dominó el encuentro desde los compases iniciales, aprovechando las bajas por lesión de las jugadoras australianas Alanna Smith y Ezi Magbegor. Al llegar al descanso, España ya mantenía una ventaja de 58-37, lo que permitió al conjunto gestionar el ritmo del partido durante la segunda mitad sin mayores complicaciones.

Este triunfo marca el regreso de España a la penúltima ronda de un campeonato mundial después de ocho años de ausencia. La trayectoria histórica del equipo incluye una medalla de plata obtenida en 2014 y dos bronces, logrados en 2010 y 2018. Por su parte, el próximo rival, Estados Unidos, llega a esta instancia tras una contundente victoria de 108-56 frente a Hungría en Berlín, donde destacaron Napheesa Collier con 19 puntos y Caitlin Clark con 10 puntos y 9 asistencias. El equipo estadounidense busca en este torneo extender su racha, tras haber ganado los cuatro últimos Mundiales de la disciplina.

El cuadro de semifinales se completa con el enfrentamiento entre Francia, que superó a China por 90-61, y la selección anfitriona, Alemania, que sorprendió al derrotar a Bélgica por 93-74. Para el equipo alemán, esta clasificación representa un hito, siendo apenas su segunda participación en un Mundial femenino, tras haber alcanzado la undécima posición en la edición de 1998. La relevancia de estos encuentros radica en la definición de los equipos que disputarán las medallas, con los partidos programados para este sábado en la capital alemana.

Mientras el ámbito deportivo se centra en la definición del torneo, las autoridades sanitarias de Estados Unidos han confirmado el cierre de un importante episodio de salud pública. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades han dado por finalizado el brote de ciclosporiasis que afectó a 12.883 personas y causó dos fallecimientos en 21 estados. El origen del brote fue vinculado a lechuga iceberg procesada en México por la empresa Taylor Farms, producto que fue retirado del mercado el pasado 17 de julio tras detectarse la contaminación por el parásito Cyclospora cayetanensis.

Aunque el brote ha sido controlado gracias al descenso de nuevas infecciones y la retirada de los productos contaminados, la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos mantiene abierta la investigación técnica. Actualmente, las autoridades se encuentran a la espera de los resultados de los análisis de las muestras recolectadas en los campos de cultivo y en la planta procesadora en México, con el objetivo de esclarecer los mecanismos exactos que permitieron la contaminación del alimento.