El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, inauguró este miércoles el cuadragésimo primer período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), donde enfatizó que ningún país de la región posee la capacidad de enfrentar los desafíos globales de manera aislada. Durante el acto, en el que estuvo acompañado por la vicepresidenta Raquel Peña, el canciller Víctor Bisonó, el secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, y el embajador peruano Gustavo Lembcke Hoyle, el mandatario dominicano abogó por la construcción de acuerdos sólidos y el intercambio de experiencias como herramientas fundamentales para el desarrollo regional.

El jefe de Estado subrayó que el progreso económico debe trascender las cifras macroeconómicas para impactar directamente en los hogares, traduciéndose en mejores salarios y en la superación de la pobreza. En este sentido, destacó que la República Dominicana ha orientado su estrategia hacia una economía abierta y competitiva, con una visión de largo plazo denominada Meta RD 2036. Este plan busca duplicar el tamaño real de la economía nacional, proyectando un crecimiento anual cercano al 6% y un aumento significativo en el ingreso per cápita, además de la creación de 1.7 millones de empleos y la erradicación de la pobreza extrema.

El impacto de esta visión se refleja en indicadores recientes, como el descenso de la pobreza monetaria del 25% en 2019 al 14% en el primer semestre de 2026, así como el fortalecimiento de la inserción internacional con inversiones extranjeras superiores a los 5,000 millones de dólares y exportaciones cercanas a los 16,000 millones de dólares durante el año 2025. Asimismo, el mandatario resaltó el auge del sector turístico, proyectando la llegada de 12.5 millones de visitantes para el presente año, lo que posicionaría al país como el segundo destino más visitado de América Latina, solo superado por México.

Ante la rápida transformación tecnológica impulsada por la inteligencia artificial y los cambios en las relaciones comerciales, Abinader instó a los líderes regionales a convertir el conocimiento acumulado en políticas públicas ejecutables y evaluables. El presidente enfatizó que la legitimidad de las instituciones democráticas depende de su capacidad para ofrecer soluciones concretas a las necesidades de la población, desde el joven que busca oportunidades laborales hasta el pequeño empresario que requiere financiamiento para expandirse.

Finalmente, tras reconocer la labor del Gobierno del Perú durante su gestión en el período anterior, la República Dominicana asumió oficialmente la presidencia de la CEPAL, cargo que ejercerá hasta el año 2028. El mandatario concluyó su intervención reiterando que la integración económica, que actualmente representa apenas el 14% de las exportaciones totales de la región a pesar de contar con un mercado de 660 millones de personas, debe ser el vehículo principal para facilitar el crecimiento y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.