La República Dominicana ha alcanzado un hito significativo en materia de seguridad alimentaria al ser reconocida oficialmente por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) por su salida del mapa del hambre. El director general del organismo, Qu Dongyu, informó que el país logró reducir la prevalencia de la subalimentación a menos del 2.5 por ciento durante el periodo 2023-2025. Este anuncio fue formalizado durante los actos de conmemoración del Día Mundial de la Alimentación celebrados en el Palacio Nacional, donde se destacó el compromiso político y la colaboración entre los sectores público y privado como los pilares fundamentales de este avance.

El éxito de esta gestión ha sido atribuido por el representante de la FAO al liderazgo del presidente Luis Abinader y a la continuidad de las políticas públicas implementadas en el país. Como muestra de agradecimiento por estas contribuciones al fortalecimiento de los sistemas alimentarios, el Gobierno dominicano otorgó la condecoración de la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella a Qu Dongyu, mediante el decreto 753-26. Asimismo, el representante de la FAO en el país, Rodrigo Castañeda, fue distinguido con la Orden Heráldica de Cristóbal Colón en el grado de Gran Oficial, bajo el decreto 731-26, en reconocimiento a su labor en la cooperación internacional.

Este logro impacta directamente a las familias dominicanas que han dejado de experimentar situaciones de hambre, representando un avance en la dignidad humana y la reducción de la brecha de oportunidades. El ministro de la Presidencia y presidente del Consejo Nacional para la Soberanía, Seguridad Alimentaria y Nutricional (Conassan), José Ignacio Paliza, enfatizó que la lucha contra la inseguridad alimentaria debe ser vista como un compromiso que trasciende las diferencias políticas. Según las autoridades, este resultado es el fruto de un esfuerzo conjunto que involucra a productores, sociedad civil y diversos actores del sector privado.

A pesar de este reconocimiento internacional, las autoridades han señalado que la salida del mapa del hambre no debe considerarse como una meta final, sino como el punto de partida para nuevos desafíos. El director general de la FAO subrayó que, aunque la tecnología y la innovación son herramientas esenciales para incrementar la producción agrícola, el compromiso político sostenido sigue siendo indispensable para garantizar el acceso a una alimentación saludable y de calidad. El Gobierno dominicano ha manifestado su intención de continuar fortaleciendo las políticas públicas para asegurar que la población mantenga un acceso constante a los alimentos.

En el ámbito social, este avance ha sido recibido con satisfacción, integrándose incluso en la cultura popular dominicana como un motivo de orgullo nacional. Mientras el país celebra este hito, el enfoque se mantiene en la necesidad de superar los desafíos pendientes para garantizar que todas las familias tengan acceso a una nutrición adecuada. La experiencia dominicana es presentada actualmente como un modelo que evidencia cómo la combinación de inversión, desarrollo científico y voluntad política puede transformar los indicadores de seguridad alimentaria de una nación.