Donald Trump se atribuye el giro político hacia la derecha en América Latina
Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este miércoles desde el Despacho Oval que su influencia logró diversos cambios de Gobierno en países de Latinoamérica, asegurando que la región ha transitado de la izquierda hacia la derecha para alinearse con Washington. Ante un grupo de periodistas, el mandatario estadounidense sostuvo que varios países latinoamericanos carecían de respeto hacia su nación hace dos años, pero afirmó que esa situación ha cambiado favorablemente para su administración en Sudamérica y Latinoamérica.
Como parte del contexto regional, Trump destacó el caso de Colombia y su reciente transición política con la llegada al poder del ultraderechista Abelardo de la Espriella, quien sucedió al izquierdista Gustavo Petro tras años de tensiones bilaterales entre Bogotá y la administración estadounidense. El líder republicano reconoció que respaldó electoralmente a De la Espriella durante la segunda vuelta presidencial y se adjudicó parte de dicho triunfo al señalar que el candidato colombiano no figuraba como el favorito en los comicios. Asimismo, el mandatario mencionó los nexos que mantiene con el presidente argentino Javier Milei, afirmando que ayudó a ganar elecciones a numerosas personas en ese país, aunque no especificó los nombres ni los métodos de su intervención.
En cuanto a las repercusiones geopolíticas, las declaraciones del presidente de Estados Unidos ponen de relieve el mapa actual de alianzas en el continente americano. Mientras que países como Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador y Perú cuentan con administraciones identificadas o alineadas con la agenda de la Casa Blanca, Brasil y México se mantienen como los principales bastiones de la izquierda en la región, bajo los mandatos de Luiz Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum respectivamente. A pesar de las diferencias políticas con el gobierno brasileño, Trump aseguró que mantiene una buena relación con Brasil, un país cuyo panorama electoral incluirá en octubre un enfrentamiento en las urnas entre Lula y Flávio Bolsonaro, quien es identificado como aliado del mandatario estadounidense.
Respecto al estado actual de las afirmaciones y los próximos acontecimientos, cabe señalar que las declaraciones del presidente estadounidense no estuvieron acompañadas de datos estadísticos que permitieran medir de forma concreta su influencia real en los procesos electorales de la región, ni tampoco detalló las acciones específicas que habrían contribuido a dichos cambios gubernamentales. Por su parte, la contienda política en Brasil continuará su curso de cara a las elecciones de octubre, donde se definirá el futuro político de esa nación frente a las tensiones y alianzas internacionales vigentes.



