La Asamblea General de la ONU promueve el uso de mapas con dimensiones geográficas precisas
La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución que fomenta la adopción de mapas capaces de representar con mayor exactitud el tamaño relativo de los continentes, con especial énfasis en África, América Latina y Asia meridional. La iniciativa, presentada por Togo en representación del Grupo Africano, obtuvo 164 votos a favor, seis abstenciones y el voto en contra de Estados Unidos. Esta medida no es jurídicamente vinculante, por lo que no obliga a gobiernos, instituciones educativas o empresas tecnológicas a retirar los mapas actuales ni a abandonar el uso de la proyección de Mercator, sino que propone una transición progresiva hacia modelos que conserven mejor las proporciones de las superficies terrestres.
El debate central gira en torno a la proyección de Mercator, creada en 1569 por Gerardus Mercator para facilitar la navegación marítima mediante la conservación de ángulos y direcciones. Aunque esta herramienta es eficaz para trazar rutas constantes, su diseño provoca una distorsión progresiva que exagera el tamaño de los territorios a medida que se alejan del ecuador. Como resultado, regiones en latitudes altas, como Groenlandia, Canadá, Rusia y el norte de Europa, aparecen visualmente sobredimensionadas en comparación con los continentes ecuatoriales. Por ejemplo, mientras que en muchos mapas tradicionales Groenlandia parece tener una extensión similar a la de África, en la realidad el continente africano es aproximadamente 14 veces más grande.
La proyección Equal Earth, desarrollada en 2018, se presenta como la alternativa principal para corregir estas percepciones. Al priorizar la conservación de las áreas relativas, esta proyección permite que los países y continentes ocupen un espacio visual proporcional a su superficie real. La Unión Africana ha respaldado esta iniciativa argumentando que la representación reducida de su continente en los mapas tradicionales ha contribuido históricamente a minimizar su importancia geográfica, demográfica y económica. La medida busca que, en el ámbito educativo y divulgativo, las nuevas generaciones cuenten con una referencia cartográfica que refleje con mayor fidelidad la realidad física del planeta.
Aunque la resolución ha sido aprobada, su implementación queda sujeta a la voluntad de cada Estado y organización. La Secretaría de la ONU ha aclarado que históricamente no ha prescrito una proyección única, utilizando en sus publicaciones diversos modelos como Robinson, Winkel III y Eckert IV. Mientras que Francia ha manifestado su intención de adoptar la proyección Eckert IV, el gobierno de Togo planea convocar a representantes de la Unesco y empresas tecnológicas, como Google Maps, para discutir la integración de estas nuevas representaciones en las herramientas digitales que utiliza la población mundial diariamente.
Es importante señalar que, si bien existe un consenso mayoritario sobre la necesidad de mayor precisión, la votación no estuvo exenta de matices. Estados Unidos justificó su rechazo argumentando que la ONU debería priorizar otros desafíos internacionales en lugar de debates sobre agendas ideológicas. Por su parte, Ucrania se abstuvo debido a preocupaciones sobre cómo algunas versiones de la proyección Equal Earth representan territorios ucranianos bajo ocupación rusa. A pesar de estas diferencias, el cambio impulsado se limita a una transformación visual y educativa, sin que esto implique alteraciones en la soberanía o en los límites territoriales de ninguna nación.



