Luis Abinader asume la presidencia del PRM con enfoque en la institucionalidad y la renovación
El presidente de la República, Luis Abinader, asumió formalmente la presidencia del Partido Revolucionario Moderno (PRM) tras ser proclamado durante el cierre de la XXIV Convención Nacional Ordinaria de la organización. En su primer discurso al frente del partido para el periodo 2026-2030, el mandatario garantizó que su gestión se centrará en mantener una estructura unida, democrática y abierta a la sociedad, subrayando que su rol como jefe de Estado y líder partidario exige una distinción clara y celosa entre ambas responsabilidades. La nueva directiva fue elegida mediante una plancha única consensuada por la Dirección Ejecutiva, consolidando una estructura que incluye a Deligne Ascensión como vicepresidente ejecutivo y a Juan Garrigó Mejía en la secretaría general.
La transición de mando marca una etapa de renovación para el partido oficialista, que busca trascender la simple administración de sus logros electorales. Durante el acto, se formalizó la designación de figuras clave en la estructura interna: Milagros Ortiz Bosch, Eddy Olivares, Nelson Arroyo y Salvador Ramos ocuparán las vicepresidencias, mientras que Gloria Reyes fue nombrada secretaria nacional de Organización y Luis Delgado secretario nacional electoral. Este proceso de reestructuración responde, según el mandatario, a la necesidad de fortalecer la democracia interna y asegurar que la organización mantenga sus principios fundacionales, evitando que el ejercicio del poder desvirtúe los objetivos originales que dieron origen al PRM.
El impacto de esta nueva dirección se extiende hacia la dinámica interna de cara a futuros procesos electorales. Abinader fue enfático al señalar que su gestión no tiene como propósito imponer herederos políticos ni construir una candidatura personal, sino garantizar un terreno de juego imparcial para todos los dirigentes con aspiraciones legítimas. Esta postura busca mitigar posibles fracturas internas, estableciendo que la competencia es saludable siempre que se realice bajo reglas claras y sin el uso indebido de posiciones públicas, recordando a la militancia que el verdadero adversario se encuentra fuera de la organización, en problemas sociales como la pobreza, la desigualdad y la inseguridad.
En cuanto al estado actual de la organización, el nuevo secretario general, Juan Garrigó Mejía, ha asumido su rol con el compromiso de actuar como un puente entre las necesidades de la población y el crecimiento partidario, respondiendo a las críticas sobre su vínculo familiar con dirigentes históricos al afirmar que su procedencia representa una obligación moral de excelencia. Por su parte, el presidente Abinader ha trazado cuatro compromisos fundamentales para su gestión: cuidar la unidad, fortalecer la democracia interna, fomentar la formación permanente de la militancia y mantener al partido en constante apertura hacia la sociedad. Con esta estructura, el PRM se prepara para enfrentar el próximo ciclo electoral, bajo la premisa de que la confianza ciudadana se construye a través de la conducta y los resultados tangibles.



