El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, informó que el déficit fiscal de la República Dominicana se mantendrá por debajo del 4 por ciento del Producto Interno Bruto durante el año 2026. Según las proyecciones actuales contenidas en el presupuesto reformulado, el país cerraría con un déficit del 3.2 por ciento, una cifra que se sitúa por debajo del promedio regional del 4.7 por ciento estimado por el Fondo Monetario Internacional. El funcionario aseguró que, a pesar de la coyuntura internacional, las finanzas públicas se encuentran bajo control gracias a una gestión que ha priorizado la redirección de gastos para mitigar el impacto de los precios de los combustibles.

En paralelo a estas proyecciones fiscales, el viceministro de Economía, Alexis Cruz Rodríguez, presentó datos sobre la evolución de la pobreza en el país. Durante el primer semestre de 2026, la pobreza se situó en un 14.58 por ciento, lo que representa una disminución de 2.77 puntos porcentuales en comparación con el 17.35 por ciento registrado en el mismo periodo del año anterior. Este descenso se enmarca en un proceso de recuperación que se ha acelerado en los últimos dos años, tras el incremento observado durante la crisis sanitaria de la pandemia, cuando la pobreza llegó a superar el 30 por ciento entre 2020 y 2021.

El impacto de esta mejora económica se refleja en el aumento de los ingresos laborales, tanto en el sector formal como en el informal. De acuerdo con las autoridades, el ingreso monetario laboral creció en casi todas las regiones del país, destacándose un incremento del 27.4 por ciento en la región sur, 13.1 por ciento en la región Ozama y 12.5 por ciento en el este. Asimismo, se observó que en el quintil de menores ingresos, el sector informal experimentó un crecimiento en sus remuneraciones superior al registrado en el sector formal, lo que ha contribuido a la reducción de la pobreza en las zonas de mayor vulnerabilidad.

En cuanto a la estabilidad de precios, el Gobierno informó que la inflación acumulada hasta agosto de 2026 se sitúa en un 5.13 por ciento, con una variación mensual de 0.38 por ciento en dicho mes. Las autoridades proyectan que la inflación cerrará el año en torno al 4.75 por ciento, una medida que busca proteger el poder adquisitivo de las familias de menores ingresos. Esta política de contención inflacionaria es presentada como un complemento necesario a la estrategia de gasto público para enfrentar los efectos de la crisis económica internacional.

Si bien las autoridades mantienen una visión optimista, el ministro Magín Díaz aclaró que las estimaciones sobre el déficit fiscal están sujetas a revisiones futuras, aunque reiteró que el compromiso es mantener el indicador claramente por debajo del umbral del 4 por ciento del PIB. Por su parte, el Ministerio de Economía continúa monitoreando el comportamiento de los ingresos laborales y la inflación para asegurar que la tendencia de reducción de la pobreza se mantenga constante en los próximos meses del año.