La economía de la República Dominicana alcanzó un crecimiento del 4.5 por ciento durante los primeros siete meses del año 2026, cifra que representa el doble de lo registrado en el mismo periodo del año anterior. El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, presentó estos resultados durante su participación en el espacio LA Agenda Semanal, donde estuvo acompañado por el asesor económico del Poder Ejecutivo, Pedro Silverio, y los viceministros Luis Madera Sued y Alexis Cruz. Este desempeño sitúa al país por encima de la expansión estimada por el Fondo Monetario Internacional para América Latina y el Caribe, la cual se proyecta en un 2.4 por ciento para el presente ejercicio fiscal.

El funcionario atribuyó este dinamismo al fortalecimiento de sectores estratégicos como la construcción, la minería, el sistema financiero y el turismo, este último con un incremento en la llegada de visitantes cercano al 10 por ciento. A pesar de enfrentar la crisis más severa en la historia del mercado petrolero debido a conflictos bélicos internacionales, el Gobierno ha mantenido tres objetivos fundamentales: preservar la estabilidad macroeconómica y fiscal, amortiguar el impacto de los precios internacionales de los combustibles en los consumidores locales y evitar una contracción en la inversión pública. Para lograr este equilibrio, se han destinado 30 mil millones de pesos en subsidios a los combustibles, medida que permitió contener el aumento de los precios internos frente a las alzas internacionales que llegaron a oscilar entre el 70 y 80 por ciento.

El impacto de estas políticas se refleja en indicadores externos favorables, destacando la recepción de remesas superiores a los mil millones de dólares mensuales, lo que supone un crecimiento del 6 por ciento en este renglón. Asimismo, la inversión extranjera directa alcanzó los 3,300 millones de dólares en el primer trimestre, un 7 por ciento más que en el año previo, mientras que las exportaciones experimentaron un alza del 12.5 por ciento. Estas cifras han permitido que el riesgo país se mantenga en niveles mínimos históricos, consolidando la confianza de los inversionistas internacionales en la gestión macroeconómica y fiscal del Estado dominicano.

En cuanto a la ejecución presupuestaria, el Gobierno ha priorizado la inversión pública, la cual ha crecido un 34 por ciento en comparación con el año 2025. Según los datos oficiales, la ejecución de lo presupuestado ha pasado de un 45 por ciento a la misma fecha del año pasado a casi un 60 por ciento en 2026. En materia de inflación, el país se mantiene ligeramente por encima del 5 por ciento, proyectándose que cierre el año dentro del rango meta, una cifra inferior al promedio del 6.6 por ciento estimado por el FMI para la región. De igual forma, el déficit fiscal se mantiene controlado en un 3.2 por ciento del Producto Interno Bruto, cifra que se encuentra por debajo del promedio regional proyectado en 4.7 por ciento.

Las autoridades económicas han señalado que, aunque las proyecciones actuales son positivas, el presupuesto reformulado podría ser objeto de revisiones futuras, manteniendo siempre el compromiso de que el déficit se ubique por debajo del 4 por ciento del PIB. El Gobierno continúa monitoreando la coyuntura internacional, caracterizada por el aumento en las tasas de interés de los bonos estadounidenses y la volatilidad del petróleo, con el fin de seguir protegiendo a los sectores más vulnerables de la población mediante un manejo prudente de las finanzas públicas.