El Simulacro Nacional de Evacuación por Terremoto realizado este martes logró una movilización sin precedentes al integrar a 3.2 millones de personas en todo el territorio dominicano. La jornada, coordinada por el Centro de Operaciones de Emergencias, involucró a más de 12,500 instituciones públicas y privadas, incluyendo centros educativos, empresas y organizaciones comunitarias, superando los registros obtenidos en el ejercicio del año 2025.

El director del Centro de Operaciones de Emergencias, Erdwin Olivares, destacó la importancia de este despliegue como una herramienta fundamental para fortalecer la cultura de prevención ante la actividad sísmica característica de la República Dominicana. Como parte de las acciones, el edificio de oficinas gubernamentales Juan Pablo Duarte, conocido como El Huacal, fue evacuado en nueve minutos por cerca de 7,000 empleados, mientras que el Servicio Regional de Salud Ozama completó su proceso de desalojo en aproximadamente dos minutos y medio, bajo la supervisión de sus autoridades regionales.

Este ejercicio impacta directamente a la población al permitir la puesta a prueba de los protocolos de comunicación, las rutas de evacuación y los puntos de encuentro establecidos. La participación masiva busca reducir los riesgos ante una emergencia real, educando a los ciudadanos sobre comportamientos clave como mantener la calma, protegerse durante el movimiento telúrico y seguir las instrucciones de los equipos de respuesta para evitar aglomeraciones peligrosas.

Las autoridades se encuentran actualmente en la fase de recopilación de resultados preliminares tras la jornada. El director del Centro de Operaciones de Emergencias señaló que, aunque los tiempos de evacuación observados en diversas instituciones se consideran aceptables, el proceso continuará con un análisis detallado de las lecciones aprendidas. Este estudio permitirá elaborar recomendaciones específicas para que cada entidad pueda fortalecer sus planes de contingencia y corregir posibles fallas detectadas durante la práctica.

El compromiso institucional con la gestión de riesgos se mantendrá mediante la actualización constante de protocolos y la inversión en tecnología preventiva. El objetivo final de estas jornadas es transformar la preparación colectiva en una respuesta efectiva y organizada, garantizando que tanto las autoridades como la ciudadanía posean la capacidad de actuar con seguridad ante la eventualidad de un sismo de gran magnitud.