Más de tres millones de personas participaron este martes en el Simulacro Nacional de Evacuación, un ejercicio diseñado para medir la capacidad de respuesta de la población y las instituciones ante un evento sísmico de gran magnitud. Según los datos preliminares ofrecidos por el Centro de Operaciones de Emergencias, la jornada logró la integración de más de 12,500 entidades, incluyendo empresas, centros educativos y dependencias gubernamentales, superando significativamente los niveles de participación registrados en años anteriores.

El director del Centro de Operaciones de Emergencias, Erdwin Olivares, destacó que este ejercicio representa un avance en la cultura de prevención nacional, subrayando que la preparación ante desastres no debe ser una tarea exclusiva de las autoridades, sino una responsabilidad compartida por toda la ciudadanía. En el marco de esta jornada, instituciones como el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional llevaron a cabo evacuaciones simultáneas en sus ocho regionales y 69 centros, bajo la premisa de actuar como si se tratara de una emergencia real para fortalecer sus protocolos internos.

El impacto de este simulacro se reflejó en la movilización masiva de diversos sectores, destacando el desalojo del edificio de oficinas gubernamentales Juan Pablo Duarte, donde cerca de 7,000 empleados completaron la evacuación de la estructura de 14 pisos en un tiempo aproximado de nueve minutos. Este tipo de ejercicios permite a las autoridades identificar fallas críticas en los planes de contingencia, evaluar los tiempos de respuesta y familiarizar a la población con las rutas de evacuación y los puntos de encuentro seguros, elementos vitales para reducir la improvisación ante una catástrofe real.

Aunque los resultados actuales son considerados muy aceptables por el organismo de socorro, las autoridades han aclarado que se trata de cifras preliminares que podrían incrementarse al cierre definitivo del ejercicio. El Centro de Operaciones de Emergencias continuará analizando las lecciones aprendidas durante la jornada para emitir recomendaciones específicas a cada institución, con el objetivo de que el trabajo preventivo se mantenga de forma constante y no se limite únicamente a la fecha del simulacro.

De cara al futuro, el director del Centro de Operaciones de Emergencias enfatizó la necesidad de extender esta preparación más allá de los terremotos, recordando que la condición de isla de la República Dominicana expone al territorio a otros fenómenos naturales como los huracanes. Por ello, se mantendrán los esfuerzos para fortalecer la tecnología y los protocolos de gestión de riesgos, asegurando que la cultura de prevención se convierta en un eje permanente en la vida cotidiana de los ciudadanos y en la operatividad de las instituciones públicas y privadas.