El Instituto Duartiano ha manifestado su rechazo formal a la propuesta legislativa presentada por el diputado del Partido Revolucionario Moderno, Julio César Beltré, la cual busca integrar la enseñanza del creole en el currículo de los centros educativos públicos y privados del país. Wilson Gómez Ramírez, presidente de la entidad, ha calificado la iniciativa como una medida que no responde a las necesidades de formación integral exigidas por la Constitución dominicana, instando a los legisladores a priorizar los intereses nacionales y la preservación de la identidad cultural.

La postura del Instituto Duartiano se fundamenta en una visión crítica sobre las prioridades legislativas actuales. Gómez Ramírez ha cuestionado el enfoque del diputado Beltré, sugiriendo que su labor debería centrarse en atender las carencias de las comunidades en lugar de promover la enseñanza de este dialecto. En su lugar, la institución propone fortalecer la formación de niños y jóvenes mediante el acceso a actividades culturales, tales como el teatro, la música, el ballet, la pintura y el establecimiento de bibliotecas físicas y virtuales, como mecanismos para prevenir el consumo de alcohol y los juegos de azar.

Entre las preocupaciones expresadas por la entidad, destaca el impacto que la implementación de esta ley tendría en la composición del cuerpo docente y la matrícula estudiantil. Según el presidente del Instituto Duartiano, la obligatoriedad del creole podría derivar en la contratación masiva de maestros haitianos, quienes ya poseen una presencia notable en la enseñanza del francés, además de actuar como un incentivo para incrementar la cantidad de estudiantes de familias en situación migratoria irregular dentro del sistema público nacional.

Ante este escenario, el Instituto Duartiano ha realizado un llamado a los miembros de ambas cámaras del Congreso Nacional para que reflexionen sobre el compromiso de proteger la soberanía y los valores patrios heredados de Juan Pablo Duarte y los trinitarios. Por el momento, la propuesta se mantiene como un anteproyecto de ley, mientras la entidad patriótica continúa exhortando a los legisladores a enfocar sus esfuerzos en iniciativas que fomenten el sano esparcimiento y la educación integral de la juventud dominicana, dejando de lado proyectos que, a su juicio, resultan perjudiciales para el sistema educativo del país.