La inteligencia artificial ha transformado la manipulación política al permitir la creación de audios, imágenes y videos que se presentan como hechos auténticos, superando las antiguas técnicas de segmentación de datos. Durante el conversatorio El Nuevo Tablero Global, organizado por el Instituto Global de Altos Estudios en Ciencias Sociales, el especialista Vladimir Rozón advirtió que el año 2024 marca una zona cero en la manipulación electoral, donde la capacidad de generar contenidos falsos complejos amenaza la integridad de los procesos democráticos a nivel mundial.

El fenómeno de la desinformación ha evolucionado desde el uso de Big Data y la microsegmentación, como ocurrió en el caso de Cambridge Analytica en 2016, hacia el empleo de bots y técnicas de astroturfing que simulan apoyo ciudadano. Según Rozón, aunque no existe evidencia científica que atribuya resultados electorales específicos exclusivamente a estas campañas, la capacidad de influir en el margen decisivo durante momentos críticos representa un riesgo latente para la confianza en las instituciones y la cohesión social.

Ante este panorama de incertidumbre tecnológica, el Gobierno dominicano ha lanzado la iniciativa RD Inteligente, un programa de alfabetización que busca capacitar a un millón de ciudadanos en el uso de herramientas digitales. El presidente Luis Abinader señaló que el objetivo es preparar a la población para integrar la inteligencia artificial en sus actividades productivas, laborales y académicas, promoviendo una cultura de aprendizaje permanente que permita fortalecer la competitividad del país y mejorar la eficiencia de los servicios públicos.

El programa, coordinado por el Instituto Tecnológico de Las Américas, ofrece formación gratuita en tres niveles, desde la alfabetización básica hasta la especialización en áreas como automatización y manejo de datos. Con el respaldo de empresas tecnológicas internacionales, el Estado dominicano busca democratizar el acceso al conocimiento para evitar que la brecha digital se convierta en una nueva fuente de desigualdad, integrando además esta capacitación en la evaluación de desempeño de los servidores públicos.

Mientras la comunidad internacional observa cómo la tecnología se convierte en un componente esencial de la soberanía y la geopolítica, el desafío para las democracias contemporáneas sigue siendo equilibrar la innovación con la protección de la verdad. El Gobierno dominicano mantiene la meta de convertir al país en un hub tecnológico regional, apostando a que la preparación del talento humano sea la herramienta principal para navegar los retos que impone la era de la inteligencia artificial generativa.