El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, confirmó este sábado que sostuvo una conversación con su homólogo de El Salvador, Nayib Bukele, con el objetivo de coordinar apoyo logístico y de inteligencia para las tropas salvadoreñas que operan en Haití. Esta colaboración surge en el marco de las operaciones de búsqueda de cuatro técnicos aeronáuticos salvadoreños, quienes fueron reportados como desaparecidos tras ser víctimas de una emboscada perpetrada por bandas criminales en la zona de Santo, perteneciente a la comuna de Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe.

Los militares desaparecidos formaban parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas, una misión internacional autorizada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas hace un año para combatir a las bandas armadas y estabilizar el territorio haitiano. Esta fuerza multinacional, cuyo mandato fue renovado recientemente, cuenta con más de 1,000 efectivos provenientes de diversas naciones, incluyendo El Salvador, Guatemala, Jamaica, Mongolia, Sri Lanka y Chad, bajo el mando del mayor general mongol Edernebat Batsuuri. Desde el ataque ocurrido el pasado domingo, se han desplegado amplias operaciones de búsqueda apoyadas por fuerzas de seguridad haitianas y un contingente militar enviado específicamente por el gobierno salvadoreño.

La situación ha generado una notable tensión internacional tras la difusión de informaciones contradictorias sobre el hallazgo de restos humanos en Haití. Mientras que el diario estadounidense The New York Times, citando fuentes vinculadas a la misión y a la organización Hero Client Rescue, sugirió que los restos calcinados encontrados podrían pertenecer a los militares salvadoreños, el presidente Nayib Bukele desmintió categóricamente esta versión. El mandatario salvadoreño afirmó que los restos entregados por una ONG en el aeropuerto no corresponden a sus efectivos, argumentando que los cuerpos hallados pertenecen a un niño, a un hombre de mayor estatura y a una persona que portaba uniformes y documentos de identidad de otros países, incluyendo un carné de un ciudadano de Chad.

Ante este escenario de inestabilidad, el Gobierno dominicano ha priorizado el refuerzo de la vigilancia en la frontera para garantizar la seguridad del territorio nacional. El presidente Abinader reiteró que las autoridades han incrementado sustancialmente la presencia militar en la zona limítrofe y advirtió que el Estado responderá ante cualquier intento de grupos criminales de aproximarse a la frontera dominicana. La coordinación con El Salvador busca fortalecer las capacidades operativas y de inteligencia frente a la creciente amenaza que representan las pandillas armadas en el país vecino.