El presidente de la República, Luis Abinader, encabezó este miércoles en el Palacio Nacional el acto de imposición de la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, en el grado de Gran Cruz Placa de Plata, al excanciller Roberto Álvarez. La distinción, formalizada mediante el decreto 646-26, reconoce la labor desempeñada por Álvarez al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores durante el periodo 2020-2026, destacando su compromiso con la defensa de la soberanía nacional, la promoción de los derechos humanos y el fortalecimiento de las relaciones internacionales del país.

La trayectoria de Roberto Álvarez se caracteriza por una extensa formación académica y una vinculación con el servicio exterior que se remonta a 1966. El diplomático, quien es doctor en Derecho por la Universidad Autónoma de Santo Domingo y cuenta con estudios en las universidades de Georgetown y Johns Hopkins, ha desempeñado roles clave en organismos internacionales como la Organización de los Estados Americanos y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Durante la ceremonia, el periodista y diplomático Aníbal de Castro, encargado de leer la semblanza, subrayó que la vocación de servicio de Álvarez se vio influenciada por su padre, Ambrosio Álvarez Aybar, quien también ocupó la posición de canciller y recibió la misma condecoración en su momento.

El impacto de la gestión de Álvarez se refleja en las reformas institucionales impulsadas dentro del Ministerio de Relaciones Exteriores, orientadas a la profesionalización del servicio diplomático y consular. Estas iniciativas buscaron elevar los estándares de eficiencia, transparencia y capacitación del personal, además de mejorar las condiciones laborales, incluyendo remuneraciones y protección médica. El presidente Abinader destacó que el liderazgo de Álvarez contribuyó significativamente a mejorar la imagen y la dignidad de la representación dominicana en el escenario internacional, calificando su labor como un aporte integral a la gestión gubernamental.

En su discurso de agradecimiento, el embajador emérito Roberto Álvarez enfatizó la importancia de mantener una política exterior fundamentada en el derecho internacional y la democracia. Asimismo, hizo referencia a los esfuerzos diplomáticos realizados ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para gestionar el respaldo internacional necesario para la seguridad en Haití, subrayando la urgencia de dotar a las fuerzas de seguridad de los recursos requeridos para estabilizar la nación vecina. El acto contó con la presencia de altos funcionarios del Estado, miembros del cuerpo diplomático y familiares del condecorado, consolidando un reconocimiento a una carrera marcada por la experiencia técnica y la vocación de servicio público.