Supervisan la seguridad fronteriza ante la crisis de inestabilidad en Haití
Los ministros de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, y de la Presidencia, José Ignacio Paliza, encabezaron una supervisión de las condiciones de seguridad y el funcionamiento de los pasos fronterizos en la zona limítrofe entre la República Dominicana y Haití. Durante la jornada, que abarcó recorridos estratégicos por las demarcaciones de Dajabón, Elías Piña, Jimaní y Pedernales, las autoridades confirmaron la presencia de más de 11,000 soldados desplegados en la primera y segunda línea de defensa. A pesar de la prolongada crisis de inseguridad que afecta al territorio haitiano, las Fuerzas Armadas reportaron que la frontera se mantiene tranquila y bajo control constante mediante vigilancia aérea y terrestre con tecnología especializada como drones.
La comitiva gubernamental contó con la participación de los comandantes generales del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, el director del Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre y el responsable de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. Durante las visitas, el ministro Fernández Onofre sostuvo encuentros directos con el personal militar apostado en los distintos destacamentos fronterizos para transmitir un mensaje de reconocimiento a su labor, enfatizando la necesidad de mantener la disciplina, el compromiso y la conducta profesional. Por su parte, el ministro Paliza destacó la relevancia estratégica del área e indicó que la edificación del muro fronterizo y el mantenimiento actualizado de los planes de defensa forman parte de las acciones permanentes para resguardar la integridad territorial frente a los riesgos procedentes del país vecino.
El operativo busca conciliar la máxima protección de la soberanía nacional con el mantenimiento de las actividades habituales en la región limítrofe. Las autoridades verificaron que las operaciones comerciales y el tránsito de personas autorizado se desarrollan con normalidad en los cuatro puntos inspeccionados. Este equilibrio resulta crítico en localidades como Dajabón, donde el mercado binacional representa una de las fuentes principales de ingresos y empleo para comerciantes, transportistas y trabajadores locales. Asimismo, el marco de acciones contempla la detención e inspección de personas sospechosas en coordinación con los organismos competentes y el seguimiento al proceso de registro biométrico de ciudadanos que ingresan a territorio dominicano, tarea administrada por la Dirección General de Migración.
Actualmente, las autoridades dominicanas mantienen una evaluación continua de las condiciones de seguridad con miras a responder oportunamente o aplicar medidas adicionales ante cualquier eventualidad. A la par del monitoreo interno, el Gobierno dominicano sostiene un esquema de colaboración con Haití que abarca soporte técnico, logístico, médico e informativo dentro de las posibilidades existentes. En este contexto, la administración dominicana reitera su llamado a la comunidad internacional para que mantenga y refuerce su participación en la búsqueda de soluciones integrales a la inestabilidad en el país vecino, mientras las tropas militares permanecen apostadas y en alerta operativa en toda la franja fronteriza.



