El crudo de Texas se dispara por tensiones geopoliticas entre Estados Unidos
El petróleo intermedio de Texas, conocido como WTI, experimentó un incremento del 2,82 por ciento durante una sesión del martes en Nueva York, alcanzando un valor de 88,18 dólares el barril [F1]. Este aumento de 2,42 dólares respecto al cierre del lunes se produjo a las 09:00 hora local en los contratos de futuros correspondientes al mes de octubre, que funcionan como referencia en Estados Unidos [F1]. El motivo principal de esta subida radica en la reanudación de los ataques entre Washington y Teherán tras un periodo de un mes caracterizado por una calma relativa, lo que impulsó a los inversores a adquirir contratos ante la posibilidad de que una guerra de mayor magnitud eleve todavía más la cotización del crudo [F1].
La pugna entre ambos países se centra en el control del estrecho de Ormuz, un paso fundamental por el cual circulaba el 20 por ciento del crudo mundial antes del inicio del conflicto bélico en febrero [F1]. Irán mantiene bloqueado este paso en represalia por la ofensiva estadounidense y sostiene su intención de conservar el dominio de la zona tras finalizar la guerra, cobrando tasas por servicios relacionados con la navegación, la seguridad y el medio ambiente [F1]. Por otro lado, los expertos en petróleo y en la región de Oriente Medio coinciden en que Estados Unidos ha conseguido restablecer de forma parcial el tráfico marítimo a través de una ruta meridional próxima a Omán durante las últimas semanas [F1].
Paralelamente, el ámbito político y militar de Estados Unidos atraviesa una etapa de transformaciones y tensiones internas que afectan a su cúpula directiva [F2]. Dan Driscoll, quien se desempeñaba como secretario del Ejército estadounidense, presentó su dimisión al presidente Donald Trump tras mantener discrepancias durante meses con el secretario de Guerra, Pete Hegseth, relacionadas con los cambios implementados en el liderazgo de la agencia [F2]. Reportes periodísticos señalan que Driscoll manifestó su preocupación al Gobierno respecto a la preparación y disposición del Ejército, criticando que Hegseth perjudicaba dichos cometidos mediante la destitución de los generales responsables [F2].
La salida de Driscoll del Pentágono ocurrirá en los próximos días y dejará al Ejército de Estados Unidos sin líderes civiles o militares que cuenten con la confirmación oficial del Senado [F2]. Anna Kelly, portavoz de la Casa Blanca, reconoció públicamente la labor de Driscoll en operaciones militares históricas, su énfasis en la preparación y letalidad, así como su participación en las negociaciones entre Rusia y Ucrania [F2]. Adicionalmente, el vicesecretario interino del Ejército, Dave Fitzgerald, centrado en atraer inversiones privadas para modernizar la tecnología de defensa, abandonará su cargo durante la misma semana [F2].
El estado actual de la administración estadounidense presenta diversos puntos pendientes de confirmación oficial por parte de las autoridades gubernamentales [F2]. Hasta el momento, no se ha determinado de manera oficial si la Casa Blanca aceptó formalmente la renuncia presentada por Dan Driscoll ni se ha anunciado quién asumirá su reemplazo en el cargo [F2]. Mientras tanto, la combinación de la incertidumbre en el liderazgo militar estadounidense y el bloqueo persistente en el estrecho de Ormuz mantiene en alerta a los mercados financieros internacionales ante la evolución de los precios del crudo [F1, F2].



