Luis Abinader asume la presidencia del PRM para el periodo 2026-2030
El presidente de la República, Luis Abinader, fue juramentado este domingo como nuevo presidente del Partido Revolucionario Moderno (PRM) para el periodo 2026-2030. Durante el acto oficial, el mandatario estuvo acompañado por las demás autoridades electas de la organización, en un evento que ha sido calificado por dirigentes como Tomás Hernández Alberto como una etapa de fortaleza, consenso y unidad para el partido oficialista.
La trayectoria del PRM ha sido marcada por un proceso de construcción que, según recordó el propio Abinader, enfrentó desafíos significativos en sus inicios, incluyendo la oposición de órganos electorales que consideró politizados. En este contexto, el mandatario reconoció la labor de figuras clave en la historia del partido, tales como José Ignacio Paliza y Carolina Mejía, quienes ocuparon la presidencia y secretaría general durante los últimos ocho años, así como la gestión inicial de Andrés Bautista y Jesús Chu Vásquez.
El impacto de esta transición directiva se centra en la consolidación de una estructura partidaria que, bajo el liderazgo de Abinader, busca mantener la estabilidad y la continuidad de las transformaciones gubernamentales. Según Hernández Alberto, el presidente de la República está llamado a fungir como árbitro y guía del partido, aprovechando su experiencia en el Poder Ejecutivo para asegurar que la organización se mantenga cercana a la militancia y al pueblo dominicano.
En su discurso de toma de posesión, Abinader enfatizó que su gestión al frente del partido priorizará el bienestar del país por encima de los intereses particulares, estableciendo una distinción clara entre las funciones del Estado y las de la organización política. El mandatario subrayó que, aunque el partido debe apoyar la labor gubernamental, el Estado no debe convertirse en un instrumento partidista, reafirmando su compromiso con la democracia, la honestidad y la justicia social.
De cara al futuro, la nueva dirección del PRM tiene el reto de atender las demandas ciudadanas pendientes, incluyendo la seguridad, el costo de la vida y la creación de oportunidades para los jóvenes. Abinader instó a los miembros del partido a mantener una postura de moderación y diálogo, evitando la confrontación y trabajando para que el PRM sea una organización que merezca la confianza de la población a través de resultados concretos y una conducta ejemplar.



