Pobreza monetaria en República Dominicana desciende a 13.75 por ciento en el segundo trimestre de 2026
La tasa de pobreza monetaria en República Dominicana se situó en 13.75 por ciento durante el segundo trimestre de 2026, lo que representa una disminución de 2.9 puntos porcentuales al compararse con el 16.65 por ciento registrado en el mismo periodo del año anterior. Este anuncio fue realizado por el viceministro de Economía, Alexis Cruz Rodríguez, durante la tercera edición de la Agenda Semanal, un espacio encabezado por el presidente Luis Abinader donde se presentaron los indicadores económicos más recientes del país.
El contexto de esta reducción se enmarca en un periodo de seis años caracterizado por desafíos internacionales, incluyendo la pandemia de COVID-19 y el conflicto entre Rusia y Ucrania, los cuales han presionado la estabilidad macroeconómica. Según el asesor económico del Poder Ejecutivo, Pedro Silverio Álvarez, ninguna administración en el siglo XXI había enfrentado una sucesión de crisis de tal magnitud. Ante este escenario, el Gobierno ha implementado subsidios directos a los combustibles, con una inversión cercana a los 30,000 millones de pesos, para evitar que la inflación alcanzara niveles de dos dígitos, una medida que el presidente Abinader contrastó con la gestión de crisis previas en el país.
El impacto de estas políticas se refleja, según las autoridades, en un incremento de los ingresos laborales, especialmente en regiones con mayores niveles de pobreza, donde se reportaron aumentos del 27.4 por ciento en el Sur, 13.1 por ciento en la región Ozama y 12.5 por ciento en el Este. El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, sostuvo que el crecimiento económico, que alcanzó un 4.5 por ciento hasta julio, ha permitido una transformación en las condiciones de vida, facilitando el acceso de la población a servicios de salud, educación y recreación, lo que a su juicio define al país como una nación de clase media.
No obstante, la presentación de estos indicadores generó un debate sobre la percepción ciudadana respecto a la cobertura de necesidades básicas. Aunque el Gobierno defiende la metodología utilizada para medir la pobreza, la cual compara los ingresos disponibles con el costo de una canasta normativa de bienes y servicios, el ministro Díaz reconoció que la mejoría macroeconómica no implica que todos los problemas estén resueltos. El Ejecutivo enfatizó que el reto actual consiste en lograr que estos indicadores se traduzcan de manera más directa en el bienestar cotidiano de los hogares dominicanos.
En cuanto a los próximos pasos, el Gobierno proyecta cerrar el año con un crecimiento económico cercano al 4.5 por ciento y mantiene su enfoque en la inversión pública, la cual aumentó un 34 por ciento respecto a 2025. Asimismo, las autoridades destacaron la expansión de la cobertura del Seguro Nacional de Salud y el fortalecimiento de la educación técnica para jóvenes como pilares para sostener la estabilidad social. Hasta la fecha, el dato del segundo trimestre de 2026 es la información más reciente divulgada oficialmente sobre la pobreza monetaria en el país.



