Los estudiantes colombianos de 15 años se han posicionado como los principales usuarios de inteligencia artificial para el aprendizaje en América Latina, alcanzando una tasa de uso semanal del 56 por ciento. Según los datos del estudio PISA 2025 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, esta cifra sitúa a Colombia por encima de países como Perú, con un 54 por ciento, y Uruguay, con un 53 por ciento, además de superar significativamente la media de la OCDE, que se ubica en el 46 por ciento. No obstante, el país aún se encuentra por debajo de naciones como Vietnam, Singapur y Emiratos Árabes Unidos en cuanto a la adopción de estas herramientas tecnológicas.

Este fenómeno de adopción digital ocurre en un entorno educativo marcado por carencias materiales significativas. El informe destaca que el 63 por ciento de los alumnos asiste a centros educativos donde la falta de materiales dificulta la enseñanza, mientras que el 62 por ciento enfrenta problemas de infraestructura, una cifra que ha experimentado un incremento considerable respecto al 44 por ciento registrado en 2022. A pesar de la alta frecuencia en el uso de chatbots, el tiempo dedicado a dispositivos digitales para actividades de aprendizaje en las aulas colombianas es de 1,6 horas diarias, una cifra prácticamente equiparable al promedio de la OCDE.

El impacto de esta tecnología en el aula genera preocupaciones sobre la calidad del aprendizaje y la disciplina. La OCDE advierte que, si bien la inteligencia artificial generativa puede ser un apoyo, su uso inadecuado puede transformarse en un atajo que elude el trabajo cognitivo necesario para el desarrollo educativo. Adicionalmente, el 36 por ciento de los estudiantes colombianos reporta distracciones frecuentes por el uso de dispositivos digitales durante las clases, una tasa superior al 28 por ciento observado en el promedio de la OCDE. El estudio sugiere que la prohibición de celulares en los centros educativos reduce en un 33 por ciento la probabilidad de que los alumnos reporten este tipo de distracciones.

Mientras el sector educativo enfrenta estos retos, el Estado colombiano ha comenzado a integrar la inteligencia artificial en su gestión pública a través del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. Esta estrategia busca automatizar procesos administrativos, reducir tiempos de atención ciudadana y optimizar la gestión financiera mediante seis modelos basados en IA generativa y automatización robótica de procesos. A diferencia del ámbito escolar, donde la OCDE señala que aún existe margen de mejora en la autorregulación de los estudiantes, el MinTIC ha estructurado sus sistemas bajo normativas que exigen supervisión humana y seguridad digital para garantizar la transparencia y eficiencia en la administración pública.