Más de 3.2 millones de personas participaron este martes en la sexta edición del simulacro nacional de evacuación por terremoto, un ejercicio realizado de manera simultánea en todo el territorio de la República Dominicana. Esta jornada, que representa la mayor movilización desde el inicio de estos ejercicios, tuvo como objetivo principal fortalecer la preparación y capacidad de respuesta de la población ante un eventual movimiento telúrico de gran magnitud. Durante el evento, se llevaron a cabo desalojos coordinados en diversas instituciones, destacando el caso del edificio Juan Pablo Duarte en la capital, donde aproximadamente 7,000 trabajadores evacuaron las instalaciones en un tiempo de nueve minutos.

El presidente Luis Abinader, quien encabezó el ejercicio desde la explanada del Palacio Nacional junto a la primera dama Raquel Arbaje, felicitó a la ciudadanía y a los organismos de socorro por su integración masiva. El mandatario subrayó que, aunque el país ha realizado simulacros en años anteriores, esta edición se desarrolló de una manera más general y completa. Por su parte, el director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), Edwin Olivares, enfatizó que la preparación es una responsabilidad individual y colectiva, señalando que el enfoque preventivo debe extenderse también a otros fenómenos naturales como los huracanes, dada la vulnerabilidad geográfica de la isla.

El ejercicio permitió la puesta a prueba de herramientas tecnológicas avanzadas por parte del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1. Entre los mecanismos evaluados destacó el sistema Cell Broadcast, que logró enviar alertas a más del 50 % de los dispositivos móviles en el país, permitiendo la difusión masiva de recomendaciones en tiempo real. Asimismo, se utilizó el VAPRE-M2, una plataforma de drones de despliegue autónomo capaz de transmitir imágenes y datos térmicos, cuya infraestructura actual ofrece cobertura sobre más del 85 % del Distrito Nacional, facilitando la toma de decisiones de los organismos de respuesta ante situaciones de emergencia.

La República Dominicana se encuentra en una zona de alta actividad sísmica debido a un sistema de más de una docena de fallas geológicas que atraviesan el territorio y áreas marinas cercanas. Históricamente, el país ha enfrentado eventos de gran impacto, como el terremoto de 1946 de magnitud 7.8, que generó un tsunami con olas de más de nueve pies de altura y causó más de 1,000 fallecimientos. Ante este panorama, las autoridades han reiterado que la capacitación constante y la atención a los protocolos de emergencia son fundamentales para minimizar los riesgos y preservar vidas en el futuro.

Tras el éxito de esta jornada, el Sistema 9-1-1 y el COE han manifestado su compromiso de continuar trabajando en la integración de nuevas tecnologías y en el fortalecimiento de los protocolos operativos. Las autoridades instaron a la población a mantener una cultura de prevención permanente, subrayando que la efectividad de la respuesta ante un desastre depende de la preparación previa y la coordinación interinstitucional. Se espera que los datos recopilados durante este simulacro sirvan para optimizar los tiempos de evacuación y mejorar la eficacia de los mecanismos de alerta temprana en todo el país.