El Primer Tribunal Colegiado de Jarabacoa dictó una sentencia de treinta años de prisión contra José Ricardo Valdez, tras declararlo culpable por el envenenamiento mortal de su exsuegro y la tentativa de asesinato y envenenamiento contra su exnovia. Los hechos, que han conmocionado a la comunidad de Hato Viejo, ocurrieron en marzo de 2025, marcando un precedente judicial en la zona por la gravedad de los actos cometidos por el ahora condenado.

Durante el desarrollo del juicio, el Ministerio Público presentó un robusto expediente que incluyó pruebas periciales, documentales y testimoniales, las cuales fueron valoradas en su totalidad por los jueces. La acusación fue sustentada por el fiscal litigante Arturo Vélez, quien logró demostrar la responsabilidad penal de Valdez al establecer la concurrencia de los elementos constitutivos de los tipos penales atribuidos, logrando así que el tribunal acogiera la solicitud de la pena máxima.

El impacto de este suceso recae directamente sobre las víctimas, un adulto mayor que perdió la vida a causa del envenenamiento y una mujer que sobrevivió a un intento de asesinato por parte de su expareja. La Fiscalía de Jarabacoa, bajo la coordinación de la magistrada titular Viviana Mena, enfatizó que la investigación fue exhaustiva para asegurar que los elementos probatorios recibieran el pleno valor jurídico necesario para obtener esta condena ejemplar.

Tras la lectura del fallo, el tribunal dispuso que José Ricardo Valdez cumpla la totalidad de la pena de reclusión en el Centro de Corrección y Rehabilitación El Pinito, ubicado en la provincia de La Vega. El equipo de fiscales que lideró el proceso estuvo integrado además por Scarling Polanco y Juan Enmanuel Escoto, quienes junto a Arturo Vélez, cerraron el ciclo judicial de este caso tras la presentación de las evidencias ante el Primer Tribunal Colegiado.