A partir de las 02:00 de la madrugada de este domingo 1 de noviembre de 2026, la mayor parte del territorio estadounidense retrasará sus relojes una hora, marcando el fin del horario de verano y el inicio del horario estándar. Este ajuste, que devuelve las manecillas a la 01:00, implica una redistribución de la luz solar que resultará en amaneceres más tempranos y anocheceres anticipados para la población. La medida se rige por la Ley de Hora Uniforme de 1966, la cual establece que el cambio debe realizarse el primer domingo de noviembre en las jurisdicciones que participan del sistema.

El proceso de cambio horario no es uniforme en todo el país, ya que la legislación federal permite que los estados se eximan de esta práctica. Actualmente, Hawái y la mayor parte de Arizona mantienen el horario estándar durante todo el año, con la excepción de la Nación Navajo en Arizona. Asimismo, territorios como Puerto Rico, Guam, Samoa Americana, las Islas Marianas del Norte y las Islas Vírgenes de Estados Unidos no realizan ajustes en sus relojes, conservando el mismo horario durante los doce meses.

La continuidad de estos cambios semestrales ha generado un intenso debate político y científico. Por un lado, el presidente Donald Trump ha abogado por eliminar la alternancia horaria, presionando a legisladores como el senador Tom Cotton para que apoyen la Ley de Protección de la Luz Solar. Por otro lado, un análisis de biólogos de la Universidad de Washington ha advertido que establecer un horario de verano permanente podría poner en riesgo a estudiantes de primaria y secundaria, debido a que los trayectos escolares matutinos ocurrirían antes del amanecer en diversas regiones del país.

Aunque la Cámara de Representantes aprobó el 14 de julio de 2026 la iniciativa H.R. 139 para instaurar el horario de verano permanente, el proyecto se encuentra estancado en el Senado. El líder de la mayoría republicana, John Thune, ha señalado la falta de consenso sobre la medida, y el limitado calendario legislativo tras las elecciones hace improbable que se someta a votación antes de finalizar el año. En consecuencia, el sistema actual de cambios semestrales se mantendrá vigente al menos hasta el 14 de marzo de 2027.